‘Las Primeras Quince Vidas de Harry August’, de Claire North

Las Primeras Quince Vidas de Harry August Book Cover Las Primeras Quince Vidas de Harry August
Claire North
Colmena (HIDRA)
2015
416
19 euros

"Cada vez que Harry muere, vuelve a nacer justo en el mismo lugar y la misma fecha, como un niño con todo el conocimiento de una vida que ha vivido ya doce veces antes.
No importa lo que haga o las decisiones que tome, al morir Harry siempre vuelve a donde todo comenzó. Hasta ahora.
Mientras Harry se acerca al fin de su undécima vida, una niña pequeña se acerca al borde de su cama. «Casi le echo de menos, doctor August», dice. «Necesito enviar al pasado
un mensaje con usted. Ha ido pasando de niño a adulto, de niño a adulto, mil años hacia atrás en el tiempo. El mensaje es que el mundo se acaba, y no podemos prevenirlo. Ahora es su turno».
Esta es la historia de lo que Harry August hace a continuación (y lo que hizo antes). De cómo trata de salvar un pasado que no puede cambiar y un futuro"

Es muy fácil entender el entusiasmo que está levantando entre la mayoría de lectores el descubrimiento de la novela ‘Las Primeras Quince Vidas de Harry August’, publicada el año pasado en castellano por Colmena Ediciones (Editorial Hidra). Es una obra intachable con personajes bien perfilados, una trama inteligente, una ambientación magnífica y una prosa rica sin resultar excesivamente alambicada, al menos en su traducción al español a cargo de Jaime Valero. Claire North, seudónimo de la joven pero prolífica escritora Catherine Webb, que inició su carrera literaria a los 14 años y cuya presencia ha sido anunciada para el festival Celsius 232 de este verano, ha facturado un libro redondo y muy inteligente. Si bien asienta su premisa en el argumento de un clásico del género, la recomendable ‘Volver a empezar’ de Ken Grimwood, va mucho más allá a la hora de explorar las consecuencias que tendría el hecho de que un grupo de personas tuviera la capacidad de volver a nacer tras cada muerte, en la misma época y circunstancias que la primera vez, pero con los recuerdos y experiencias acumulados de su vida anterior.

“En mis tiempos he asistido a ochenta y siete bodas, setenta y nueve funerales, veintinueve bar mitzvahs, once bat mitzvahs, veintitrés confirmaciones, treinta y dos bautismos, ocho juicios de divorcio como testigo de una de las partes, trece juicios de divorcio como un amigo mutuo con el que desahogarse, setecientos ochenta y cuatro fiestas de cumpleaños (de las cuales ciento once involucraron a una *stripper; *doce de ellas, de hecho a la misma *stripper*), ciento tres fiestas de aniversario y siete nuevos casamientos después de relaciones complicadas, y de todas ellas apenas se me ocurrían catorce discursos que fueran remotamente aceptables…”

A diferencia de ‘Volver a empezar’, un libro escrito de forma lineal y con personajes que únicamente se enfrentan a la llamativa circunstancia de volver a vivir un cierto periodo de sus vidas, la novela de Claire North es mucho más complicada en su estructura, lo que no quita que haga algunas trampas para encajarlo todo. Para empezar, la historia se inicia con una nota que da a entender que estamos leyendo una confesión, una especie de texto dirigido a otra persona, si bien solo unos pocos capítulos respetan esta circunstancia, ya que en la mayoría se le narran los acontecimientos directamente al lector. Así, se incluyen breves descripciones de los personajes nuevos que aparecen, y a quienes en muchos casos el receptor de la nota debería conocer, y se nos ofrece un pequeño resumen de sus vidas anteriores al tiempo que se contextualizan las circunstancias que rodean al protagonista en ese punto concreto de la historia.
Pese al aparente caos que puede parecernos la estructura durante la primera mitad del libro, con continuos saltos adelante y atrás en el tiempo, y sobre todo, adelante y atrás en las distintas vidas de Harry, lo cierto es que muy pronto se le coge el hilo a la novela. Eso es algo a lo que contribuye la apuesta de la autora por capítulos breves –82 en total, para un libro de 537 páginas– que en muchas ocasiones terminan en cliffhanger.

“Jenny.
Sería pueril decir que fue el amor de mi vida.
El amor de una vida, tal vez.
Era ridículo pensar que el afecto pudiera durar tanto.
Una ilusión, formada a partir de tantos años de mentiras, de engaños, de estar apartado de todo porque no me quedaba otra elección. Apartado del Club Cronos por miedo a exponerme, apartado de Vincent por miedo a que pudiera deducir mis secretos, apartado de aquellos que vivía y morían y no recordaban nada de lo ocurrido, apartado de mi familia, la adoptiva y la verdadera, apartado de un mundo cuya evolución conocía de antemano …”

Y es que en algunos momentos ‘Las quince primeras vidas…’ parece estar escrito a la manera de un best seller, con escenas que transcurren a lo largo de todo el mundo y que tienen de trasfondo algunos de los episodios históricos más destacables del siglo XX. En este sentido, es necesario reconocer la habilidad de la escritora para situarnos en una época y lugar concreto, perfectamente recreados, y solo unas páginas más tarde llevarnos al otro punto del mundo y a varias décadas más tarde sin que se resientan ni el ritmo, ni la coherencia de la novela. A diferencia de los best sellers tradicionales, todos estos saltos espacio-temporales están plenamente justificados y en lugar de aportar simplemente un toque de exotismo, dotan de mayor verosimilitud al libro. Eso sí, esta circunstancia lleva a pensar que la labor de documentación de la novela ha tenido que ser una auténtica pesadilla, ya que se incluyen pasajes que recrean los bombardeos de la aviación nazi en Inglaterra, otros en los que se visualiza cómo se vivió la guerra fría en el bando comunista, y otros en los que se intuye el ambiente de prerrevolución en la China de mediados del pasado siglo, por poner solo algunos ejemplos.
Quizás este sea el principal acierto de una obra que, en cambio, falla un poco en su primera mitad por lo abrumador de su propuesta. Es cierto que el primer capítulo ya deja caer cuál es el desafío que deberá superar nuestro protagonista (nada menos que el fin del mundo, como se nos dice en la primera página), pero no es hasta la mitad cuando conocemos a la Némesis de Harry August, y solo en el último tercio llegamos a ver verdaderamente a qué se enfrenta.
El problema no es que las primeras 200 páginas de la novela sean flojas (porque no lo son), o que funcionen como un relleno. Más que lento, el problema es que el libro en este punto resulta excesivo. Lo que ocurre es que North las utiliza para asentar todas las normas que rigen a esta sociedad de ‘inmortales’ que se reencarnan, los ‘uroboros’ o ‘kalachakras’ en contraposición a la gente normal o ‘lineales’, y al ‘Club Cronos’ en torno al cual se organizan la mayoría de ellos, y cuya historia también se detalla durante los primeros capítulos. Se nota quizás demasiado que esas páginas están ahí para dotar de un trasfondo al libro y al protagonista, lo que ocasiona que a veces se caiga en la repetición. Esto es especialmente evidente en la excesiva cantidad de páginas que la autora dedica a la relación entre Harry August y su padre biológico, y que verdaderamente se podrían haber reducido a una décima parte sin afectar para nada a la trama.

Por contra, la segunda mitad de la novela se lee casi del tirón, gracias en parte a que ya conocemos todas las reglas que rigen el mundo que nos propone la autora. Cuando somos conscientes de a qué son vulnerables los kalachakras y de qué es lo que pretende el antagonista de Harry, es cuando el libro destaca de verdad. North está especialmente hábil a la hora de resolver la novela, y da la sensación de que tenía el libro perfectamente planificado desde el principio. Así se entienden algunos de los guiños que deja caer en las primeras páginas y que se resuelven al final de la novela, al tiempo que logra que todo encaje de manera bastante precisa.

Sería injusto decir que ‘Las primeras quince vidas de Harry August’ flojea en alguno de sus tramos. Quizás no brilla en todos con la misma intensidad, pero es una novela muy acertada en su propuesta y con un final que estremece y maravilla como solo las buenas obras saben hacerlo. Una lectura recomendable y una autora que merecerá la pena tener en el punto de mira (su novela ‘Touch‘ también ha recibido excelentes críticas). A ella y a sus distintos seudónimos. No olvidemos que North/Webb ha publicado ya con otros nombres, como si en realidad ella hubiera vivido una quincena de vidas.

Quién sabe.

Deja tu comentario