‘Experimental film’, de Gemma Files

Experimental film Book Cover Experimental film
Gemma Files
Terror
La biblioteca de Carfax
junio de 2017
354
20,50 euros

 

Lois Cairns, una exprofesora de cine, desempleada y al borde de la depresión, descubre la existencia y las películas perdidas de quien se cree que es la primera directora de cine de Canadá. Al investigar su trabajo, Lois descubre que esa directora se veía acosada por unas fuerzas sobrenaturales que ahora amenazan con perseguirla a ella también.

 

 

Experimental film’, la novela con la que Gemma Files ganó el Premio Shirley Jackson 2016 y que la editorial La biblioteca de Carfax ha publicado en castellano con traducción de Elisa Rivera, es mucho más que otra obra sobre una película maldita. Es la historia de un mito poco abordado en el género, la dama del mediodía, que la autora sabe trabajar con ingenio y pulso narrativo para convertirlo en un elemento de terror sobrenatural profundo y lleno de matices. Pero sobre todo es una novela que gira alrededor de una protagonista bien construida, Lois Cairns. Una mujer que consigue parecer real, en lugar de un mero agente pasivo perseguido por un mal abstracto. Cairns tiene claras sus metas, combate sus propios terrores sin ser una heroína de telefilm, y muestra una multitud de facetas a lo largo de la obra pocas veces vistas en obras del género.

Tenemos el lado profesional de la protagonista, que impulsa la trama. No es una triunfadora, pero su campo de trabajo es su principal pasión. Sobrevive en un entorno hostil, el del cine fuera de Hollywood, donde los sueños se dan de golpes con la cruda realidad. Como experta en cine canadiense se embarca en una investigación para reivindicar a la que pudo ser la primera cineasta del país, la señora Whitcomb. Al hacerlo descubrirá que hay muchas cosas que le unen a aquella mujer, pero también irá comprendiendo que con sus películas no trataba de crear historias, sino de abrir una puerta.

Luego está el aspecto de Lois como madre de un hijo encerrado dentro de su propia mente. Este aspecto refleja buena parte de los temores de la protagonista, pero tiene el acierto de no copar en absoluto todos los objetivos vitales de la misma. La autora consigue no caer en el error de convertir su maternidad en el late motiv del personaje y dejarnos la historia de otra madre que simplemente lucha por su hijo. Su difícil relación con él, su miedo a que no se estén comunicando realmente y a no tener la certeza de que él la quiera, marcan el carácter de la mujer, pero no lo definen por completo. También aparecen la Lois hija y la Lois pareja, con quienes mantiene relaciones creíbles que no aportan demasiado a la trama, más allá de suponer otro punto de vista desde el que ver al protagonista (o desde el que el personaje se mira a sí mismo, ya que está narrado en primera persona).

Quizás la protagonista, lo bien construida que ésta como personaje creíble y polifacético, y la falta de interés de la autora por convertirla en una heroína o una víctima (clichés del terror), sea lo que más me ha sorprendido del libro, pero la trama es sin duda lo que empuja a leerlo y a disfrutarlo a lo largo de sus 350 páginas.

Para empezar, la historia se nos presenta con un misterio fascinante: la señora Whitcomb desapareció de un tren en marcha sin dejar ningún rastro. A partir de este punto, y del mito de la dama del mediodía, una figura femenina que se les aparecía a los agricultores en horas de trabajo y les arrebataba la vida si no están concentrados en sus obligaciones, Files nos presenta una historia absorbente y bien desarrollada. En el lado negativo de la balanza, la novela también peca de contar con un ritmo irregular, al que a veces le cuesta avanzar, y que da demasiados rodeos antes de entrar en faena.

‘Experimental Film’ tiene auténtico terror psicológico con todo lo que se le puede pedir a éste. Tenemos el misterio sobrenatural fascinante que se dibuja desde las primeras páginas. Está la atmósfera agobiante, tanto dentro del personaje –su lucha por sobrevivir a una crisis profesional y vital– como fuera de él. En este sentido, es especialmente destacable la visita de la protagonista a la Casa Vinagre donde la señora Whitcomb vivió con su hijo –un reflejo del de la propia Lois– y donde realizó alguno de sus trabajos. No obstante, la forma de hacer la transición de este punto a otro de la novela (no haré destripes) y de empujar el libro a partir de ahí, puede resultar un poco forzado.

Lo que menos me ha gustado es el final. Es resolutivo y sabe cerrar la historia, pero opino que no está muy en consonancia de todo lo leído hasta ese momento. Demasiado abrupto. Demasiado oportuno.

Merece mucho la pena leer ‘Experimental Film’, no puedo decir lo contrario. Por un lado porque presenta una voz nueva y muy interesante para los lectores de género españoles, pero sobre todo porque es un ejemplo perfecto de cómo ha madurado el género y fantástico y también el del terror (quizás el que aparentemente menos evolución ha vivido frente al fantástico o al de ciencia ficción). Soy un enamorado del terror sin pretensiones, del que entretiene y fascina, a veces por lo alocado de sus premisas. Pero, ¿a quién no le gusta paladear una historia más profunda, bien trabajadas y que suponen un avance? Libros como éste, libros como ‘La casa de hojas’ o ‘Déjame entrar’, donde lo sobrenatural y lo abstracto se abordan con inteligencia y donde la psicología de los personajes fijan los cimientos de la historia, son los que uno se atreve a recomendar sin miedo. Y también son los que auguran un futuro maravilloso para quienes amamos estas historias.

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